
La igualdad, ante todo.
Lo más importante que hay que meterse en la cabeza es que no hay cambio sin igualdad. Hasta que llegue ese día, la corona puede esperar. Ese es el espíritu que se halla en la raíz de Eden y del tono Brown, perfecto para que él y ella luzcan un look brillante. Porque no hace falta una corona para que resplandezca la cabeza.




